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ARTÍCULOS

Búhos

Laura Mirna Chávez Linares*

Existen más de 9,200 especies de aves en el mundo y cada una de ellas se distingue por su cuerpo cubierto de plumas, andan sobre sus extremidades inferiores y sus extremidades anteriores son alas, aunque no todas vuelen.

Desgraciadamente, algunas aves han sido vinculadas como símbolo de tragedia o muerte; como es el caso de lechuzas, tecolotes y búhos. Con cerca de 225 especies, estas aves son nocturnas; se alimentan cazando de roedores, serpientes, insectos y otros animales aprovechando su visión nocturna y su oído.

Los búhos se ubican en la familia de los estrígidos, son de cuerpo robusto, su cara es redonda, con plumas en la cabeza a amanera de “cuernos”; su canto es un ulular característico. 

No deben de confundirse con las lechuzas, ellas pertenecen a la familia de los titónidos, su cuerpo no es tan grande, su cara es ovalada y el contorno de su cara es redondo y no cuentan con esos “cuernos” característicos y su canto es un chillido.

El búho scandiacus es una de las 20 subespecies de búho real que habita el continente euroasiático, es un depredador nocturno con un rango muy amplio de presas. Ha desarrollado varios mecanismos de ataque, defensa y comunicación para sobrevivir durante la noche.

La península ibérica es la zona de mayor distribución del búho real ubicada en Europa, norte de África y Asía, es fuertemente territorial vive en los templados montes mediterráneos, bosques y montañas con climas adversos. Un ejemplar de búho adulto puede llegar a medir hasta 70 cm de longitud y 1,8 m; mientras que un ejemplar de búho joven no mide más de 35 cm de longitud son excelentes cazadores de ratones y ayudan a disminuir la sobrepoblación de los mismos.

Gracias a su característico disco facial, filtra y amplifica los sonidos con el que detectan a sus presas como ratones y musarañas; suelen tragar a sus presas enteras y en cuestión de horas y regurgitan en forma de esfera las partes indigeribles de su presa, esta masa se llama egagrópila. Su plumaje les ayuda a camuflarse para obtener su alimento.

Esta especie, suele poner entre 1 y 6 huevos y el nacimiento de ellos se produce después de 1 mes de incubación, la madre se encarga de su cuidado mientras que el macho se encarga del alimento; después de tres semanas de su nacimiento, las crías ya son capaces de comer y tragar por su propia cuenta.

Al llegar el amanecer, se ocultan en los lugares más obscuros y se mantienen alertas. Los búhos, disfrutan de lugares tranquilos y apartados; se alternan cada año el lugar en donde viven y por seguridad, no construyen nidos con el propósito de no alertar sobre su presencia, sin embargo, si encuentran un nido en buenas condiciones ellos se quedan en el hasta que las crías se encuentran lo suficientemente fuertes para dejarlo.

Su retina cuenta con más de 50 mil bastoncillos fotosensibles y su pupila puede dilatarse o contraerse a gran velocidad para compensar la luz.

Disfrutan de los lugares tranquilos y apartados; se alternan cada año el lugar en donde viven por seguridad, no construyen nidos para no alertar sobre su presencia, en cambio sí encuentran un nido en buenas condiciones ellos se quedan en el hasta que las crías se encuentran lo suficientemente fuertes para dejarlo.

Con su gran capacidad para detectar y capturar pequeñas presas, los búhos se caracterizan por su visión, no poseen globos oculares, en cambio, son alargados y se encuentran asentados en "anillos escleróticos", una estructura ósea en el cráneo.

Los búhos tienen una visión binocular similar a la de los humanos, ya que los ojos están orientados hacia el frente, lo que les proporciona una gran capacidad para calcular la altura, el peso y la distancia. Sin embargo, mientras que los humanos tienen un campo de visión de 180 grados, con aproximadamente 140 grados de visión binocular, los búhos solo tienen un campo de visión de 110 grados con aproximadamente 70 grados de visión binocular. Lo que les falta en la visión binocular lo compensan con su visión nocturna.


Su forma también proporciona un tamaño de retina comparativamente más grande que está repleto de varillas sensibles a la luz, lo que nos conduce a las extraordinarias propiedades de captación de luz del ojo del búho que se ven reforzadas en muchas especies por una capa reflectante detrás de la retina llamada tapetum lucidum, que refleja de nuevo en las varillas cualquier luz que pueda haber pasado por la retina sin golpearla una por primera vez.

 

Los búhos leonados son los que tienen los ojos mejor desarrollados de todas las variedades de búhos, incluso de todos los vertebrados, probablemente alrededor de 100 veces más sensible en niveles de poca luz que nuestra visión.

 

El color del iris está relacionado, con la hora del día o la noche en que un búho caza. Aunque no se cumple en todas las especies de búhos, el color de los ojos tiende a indicar a qué hora del día prefieren estar activos los búhos, la mayoría de ellos caza casi al mismo tiempo que otros búhos del mismo color que los ojos, según Raptor Rescue, el color de ojos de las especies se correlaciona con los períodos de actividad diaria.


Los colores tienden a ser marrón oscuro o negro para los búhos estrictamente nocturnos, naranja (y casi rojo) para los búhos crepusculares que cazan al amanecer y al atardecer, y el amarillo para los búhos diurnos que cazan durante el día. Así mismo, su plumaje les ayuda a camuflajearse para obtener su alimento.

 

En el norte y Centroamérica a algunos búhos se les llama tecolotes (del náhuatl “te- tentli” = pico y “colotl” = torcido, encorvado.  En México, usamos el vocablo tecolote para referirnos a varias especies de búhos e incluso lechuzas.

Desafortunadamente, su actividad nocturna, su canto triste y su aspecto lúgubre han conectado a estas aves con la muerte, el inframundo y la brujería.  Esas creencias han llevado a que estas aves sean atacadas. 

En los últimos años han circulado en redes fotos del cadáver de un búho colgado en un poste, en una colonia de Torreón, vecinos aseguraban que el animal murió al chocar con el cableado eléctrico y que luego fue colgado para ser exhibido, mientras que en las notas de los diarios aseguran que fue el animal fue atrapado, amarrado al poste y luego apedreado por creer que era una bruja.

Desafortunadamente, es esta una creencia común en muchas partes del país. Las lechuzas, búhos y tecolotes son parte importante de las cadenas alimenticias y además mantienen bajo control a plagas de insectos y roedores.  Matarlas y/o torturarlas altera significativamente el ecosistema y evita el equilibrio medioambiental; por ello, es de suma importancia protegerlas.

"Su retina cuenta con más de 50 mil bastoncillos fotosensibles..." 

"El color del iris está relacionado, con la hora del día o la noche en que un búho caza."

AUTORA:

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación

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